Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el propietario de un edificio industrial es mantener una ventilación adecuada en su almacén industrial. Existe mucha ignorancia sobre este tema y muchos clientes terminan gastando grandes sumas de dinero en sistemas que no son del todo eficientes o que simplemente no son los más adecuados para el edificio. Por ello, queremos aclarar este asunto para facilitar la decisión, explicando la normativa vigente, las opciones disponibles y las ventajas y desventajas de cada sistema de ventilación en edificios industriales.
Normativa española sobre ventilación en edificios industriales
En España existen leyes que regulan las condiciones climáticas que deben aplicarse en el lugar de trabajo. Aquí enumeramos y explicamos las que son aplicables a nuestro caso: la ventilación de edificios industriales.
- Anexo III del BOE-A-1997-8669: En este Real Decreto se estipulan las condiciones de temperatura, humedad y velocidad del aire en diferentes entornos de trabajo. Dado que las labores de fabricación y logística se realizan habitualmente en edificios industriales, se aplicarán los valores correspondientes a actividades ligeras.
- La temperatura debe estar entre 14ºC y 25ºC.
- La humedad debe estar entre el 30% y el 70%.
- En trabajos no sedentarios en ambientes calurosos, los empleados no deben estar expuestos con frecuencia ni de forma continua a velocidades superiores a 0,75 m/s. Esta velocidad será menor en ambientes frescos y en trabajos sedentarios.
- Disposición 19915 del BOE núm. 298 de 2009: Aquí se regula que en lugares públicos y espacios de trabajo la temperatura programada del aire acondicionado no puede ser inferior a 26ºC.
- Real Decreto 1027/2007: Se indica que la renovación mínima del aire en edificios comerciales debe ser de 8 decímetros cúbicos por segundo por persona.
Teniendo en cuenta todos estos márgenes que la ley nos impone, vamos a buscar cuáles serían los medios a nuestro alcance para ventilar una nave industrial.
Tipos de ventilación en edificios industriales
Existen diversas maneras de ventilar cualquier edificio. El principio fundamental en el que se basa la circulación del aire son las diferencias de presión. Estas se pueden lograr de forma natural aprovechando las condiciones climáticas o mediante sistemas mecánicos que las fuerzan. A continuación, enumeramos algunas y explicamos su funcionamiento.
ventilación natural
Son los sistemas de ventilación más económicos que existen.
Mediante la creación de aberturas estratégicamente ubicadas en el edificio, es posible asegurar la circulación del aire, que se renueva por la acción del viento o fuerzas físicas.
- Diseño cruzado: Mediante aberturas en las paredes opuestas del edificio, se generan corrientes de aire naturales que mejoran el confort y renuevan el aire de la habitación.
- Inducción natural: El aire caliente es más ligero que el aire frío, por lo que tiende a acumularse en las capas superiores del edificio. Para aprovechar este fenómeno, mediante aberturas en las zonas inferiores y en el tejado, se renueva el aire. El aire más caliente sale por las aberturas superiores, dejando espacio para que entre aire exterior por las inferiores.
La principal ventaja de estos sistemas es que son más económicos, ya que no implican gastos adicionales. Sin embargo, son difíciles de controlar porque dependen de las condiciones climáticas y pueden resultar insuficientes.
Ventilación mecánica
La ventilación mecánica es aquella que se logra mediante la generación artificial de presiones de aire en el ambiente.
- Sobrepresión: Se crea una presión positiva mediante ventiladores que introducen aire en el edificio y que sale de forma natural a través de ventanas, puertas y rejillas de ventilación.
- Depresión: Mediante ventiladores se genera una presión negativa que extrae el aire del edificio, dejando espacio para que entre aire nuevo a través de ventanas y rejillas de ventilación. El ventilador Airwall es un ejemplo eficiente de este sistema.

- Ambiental o general: Este tipo de ventilación es aquella que busca hacer circular el aire por toda la habitación antes de salir.
- Ubicación: Si existe una fuente de contaminación del aire, este aire puede extraerse mediante campanas extractoras, evitando así que circule por todo el espacio del edificio.
Soluciones de ventilación en edificios industriales
Sabiendo cuáles son los límites que podemos alcanzar y qué recursos tenemos para ventilar un edificio, vamos a ver algunas de las aplicaciones que tiene la ventilación.
Mejorar la comodidad
Si bien los sistemas de ventilación no pueden reducir ni aumentar la temperatura del aire, sí pueden mejorar el bienestar de los trabajadores en nuestro edificio industrial y, por consiguiente, su productividad. El aire en movimiento logra mejorar la sensación térmica según su velocidad, como se puede observar en el siguiente gráfico.

Como se puede observar en el diagrama, si un edificio se encuentra a 27ºC en un ambiente húmedo, si logramos mover el aire a una velocidad de 0,75 m/s (máxima permitida de forma continua) alcanzaríamos una sensación térmica de 24,5ºC.
Para ventilar un edificio completo manteniendo un nivel óptimo de confort, recomendamos cualquiera de nuestros modelos HVLS. Estos ventiladores no solo son una magnífica opción de ventilación general, sino que sus largas aspas permiten mover grandes cantidades de aire a muy bajas revoluciones, por lo que el ahorro energético es realmente notable en comparación con otros sistemas de ventilación. Permiten ajustar su velocidad y activar el modo reversible. En un edificio industrial, este último modo resulta muy útil, ya que todo el calor generado que se acumula en el techo del almacén se distribuye por toda la estancia, logrando una temperatura homogénea que llega hasta el nivel del suelo.
Reducir la humedad

Si los niveles de humedad son demasiado altos, la solución óptima sería instalar un sistema de ventilación de depresión que evacúe la humedad ambiental. En Magnovent, recomendamos nuestros ventiladores HVLS en combinación con rejillas de ventilación. Estos ventiladores tienen una larga vida útil en condiciones de alta humedad gracias a su protección IP65.
procesos de producción
Los ventiladores HVLS también tienen aplicaciones en algunos procesos de producción. Existen productos como alimentos o líquidos que se someten a procesos de secado. El aire que generan nuestros ventiladores permite acelerar estos procesos, aumentando así la productividad.
Por otro lado, al igual que mejora el confort de los seres humanos, los animales de granja también se benefician de este confort térmico. Al mantener la temperatura óptima para el ganado en las granjas, se reduce su estrés y, por lo tanto, se mejora su productividad de leche o huevos.



