La ventilación bioclimática busca aprovechar las condiciones naturales del entorno y las características del propio edificio, favoreciendo el confort térmico. Dentro de estas estrategias, los atrios bioclimáticos tienen un papel clave en edificios de varias plantas. Una opción ideal para aportar luz natural, facilitar la circulación del aire y actuar como espacios intermedios entre el exterior y las zonas climatizadas.

Además, en determinados edificios puede ser interesante complementar las estrategias pasivas con sistemas eficientes de movimiento de aire, como los ventiladores HVLS. Esta solución permite adaptar el funcionamiento del espacio a las condiciones reales de uso

¿Qué es la ventilación bioclimática?

La arquitectura bioclimática pretende adaptar el edificio al clima y aprovechar los recursos naturales disponibles antes de recurrir a sistemas activos de climatización.

El objetivo de contar con una ventilación bioclimática adecuada es que la propia configuración del edificio contribuya a moderar las condiciones interiores. Esto permite reducir la demanda energética y mejorar el rendimiento de los sistemas de climatización.

Cada proyecto tiene sus propias necesidades. Por este motivo, las estrategias se seleccionan valorando diferentes factores como:

  • Orientación del edificio.
  • Altura del espacio.
  • Distribución de las diferentes plantas.
  • Obstáculos arquitectónicos.
  • Temperaturas exteriores.
  • Radiación y exposición solar.
  • Vientos predominantes.
  • Distribución del aire por todo el espacio.
  • Diferencia térmica entre el día y la noche.
  • Thermal transmittance of glazing.
  • Posición y dimensión de las aperturas.
  • Sistemas de climatización existentes.
  • Ocupación y horarios de uso.

Entre las soluciones de climatización que pueden formar parte de un diseño bioclimático en edificios encontramos:

  • Ventilación natural y cruzada.
  • Atrios y espacios intermedios.
  • Protección y control solar.
  • Aprovechamiento de la radiación solar en invierno.
  • Inercia térmica de los materiales.
  • Chimeneas solares.
  • Ventilación nocturna.
  • Soluciones vegetales y sombreamiento.

El Institut Català d’Energia (ICAEN), por ejemplo, recoge diferentes estrategias de este tipo dentro de sus publicaciones sobre arquitectura bioclimática.

El papel de los atrios en la arquitectura bioclimática

Un atrio es un espacio interior de gran altura conectado normalmente con diferentes plantas o zonas de un edificio.

Además de funcionar como elemento de distribución o aportar iluminación natural, puede formar parte de la estrategia energética del proyecto. Cuando está correctamente diseñado, puede actuar como una zona de transición o espacio tampón entre el exterior y los espacios interiores climatizados, ayudando a moderar las condiciones térmicas de los espacios adyacentes.

Según la época del año y las características del proyecto, implementar atrios en la arquitectura bioclimática puede contribuir de diferentes maneras en el comportamiento térmico.

En los meses fríos, la radiación solar que entra a través de las superficies acristaladas puede elevar la temperatura del atrio y reducir la diferencia térmica entre el exterior y los espacios interiores. De este modo, se aprovechan unas ganancias solares que pueden contribuir al comportamiento térmico del edificio.

En atrios de gran altura, parte del aire caliente puede acumularse cerca de la cubierta debido a la estratificación térmica, generando diferencias de temperatura entre las zonas superiores y las áreas ocupadas. Los ventiladores HVLS pueden favorecer la desestratificación térmica, redistribuyendo ese calor hacia las zonas inferiores.

Combinar los ventiladores HVLS con atrios bioclimáticos puede aportar diferentes beneficios en invierno:

  • Mejor distribución térmica: reduce las diferencias de temperatura entre las zonas inferiores y superiores.
  • Mayor aprovechamiento del calor: redistribuye parte de la energía acumulada en altura hacia las áreas ocupadas.
  • Confort más uniforme: ayuda a mantener condiciones térmicas más estables en todo el espacio.
  • Movimiento de aire controlado: los equipos trabajan a baja velocidad para evitar corrientes molestas sobre los usuarios.

Para definir correctamente la estrategia deben valorarse aspectos clave del edificio como la orientación y transmitancia del acristalamiento, entre otros factores relevantes.

Durante los meses cálidos, el objetivo es limitar la entrada excesiva de radiación y facilitar la evacuación del calor acumulado. En atrios acristalados, la radiación solar puede incrementar rápidamente la carga térmica del espacio y favorecer la acumulación de aire caliente bajo la cubierta. Esto no afecta solo al atrio, sino también a las viviendas, oficinas u otras zonas adyacentes.

Para controlar este sobrecalentamiento, deben combinarse elementos como la protección solar, los vidrios adecuados, las aperturas practicables y la ventilación natural. Cuando existen entradas de aire en las zonas inferiores y salidas en cotas superiores, puede producirse el denominado efecto chimenea: el aire caliente asciende y se evacua por la parte superior, favoreciendo al mismo tiempo la entrada de aire exterior por las zonas más bajas.

Cuando este movimiento natural del aire no es suficiente, los ventiladores HVLS pueden complementar la estrategia y aportar diferentes beneficios:

  • Distribución más uniforme del aire: ayuda a limitar zonas con menor circulación dentro del atrio.
  • Apoyo a la evacuación del calor: puede favorecer el desplazamiento del aire hacia las aperturas o puntos de extracción.
  • Mayor confort térmico: el movimiento de aire sobre los ocupantes favorece la evaporación del sudor y mejora la sensación térmica.
  • Apoyo a la climatización: permite combinar movimiento de aire, ventilación natural y sistemas HVAC según las necesidades del edificio.

Es importante tener en cuenta que los ventiladores HVLS no reducen directamente la temperatura del aire como un sistema de refrigeración. Su función es generar movimiento de aire y mejorar el confort, mientras que su integración con la ventilación natural, las aperturas y otros sistemas del edificio dependerá de las características de cada proyecto.

Ventilación bioclimática, atrios y ventiladores HVLS: estrategias complementarias

En los atrios bioclimáticos, una estrategia eficiente puede combinar soluciones pasivas y activas para adaptar el comportamiento térmico del espacio a las condiciones de cada momento. En este contexto, los ventiladores HVLS están diseñados para generar un movimiento de aire amplio y progresivo sobre grandes superficies. Esto permite plantear soluciones específicas para atrios, patios cubiertos y otros espacios de gran altura, sin necesidad de instalar numerosos ventiladores de menor tamaño.

Además, su funcionamiento puede adaptarse a las necesidades del edificio:

  • Funcionamiento estacional: diferentes estrategias para invierno, verano y periodos intermedios.
  • Regulación de la velocidad: permite ajustar el movimiento de aire a las condiciones térmicas y de ocupación.
  • Integración con HVAC: puede trabajar de forma coordinada con los sistemas de calefacción y refrigeración.
  • Control adaptativo: permite adaptar el funcionamiento de los equipos a las necesidades del edificio.
  • Ventilación nocturna: puede complementar estrategias de free cooling cuando las condiciones exteriores son favorables.

Por ello, la incorporación de ventiladores HVLS debe plantearse como parte de la estrategia global del edificio y no como una solución aislada. Puede integrarse tanto en obra nueva como en rehabilitación, definiendo la ubicación, el diámetro, el número de equipos y su funcionamiento según las características de cada proyecto.

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Ventilación nocturna y aprovechamiento de la inercia térmica

En climas donde las temperaturas descienden durante la noche de forma significativa, puede utilizarse la ventilación nocturna o free cooling para evacuar parte del calor acumulado durante el día. Esta estrategia resulta especialmente interesante en edificios con materiales capaces de almacenar energía térmica.

Durante la noche, cuando el aire exterior es más fresco que el interior, puede aprovecharse para ayudar a reducir la temperatura de paredes, forjados y otros elementos con elevada inercia térmica. De este modo, el edificio comienza el día siguiente con una carga térmica inferior.

En determinados proyectos, los sistemas de movimiento de aire pueden complementar esta estrategia favoreciendo que el aire exterior alcance de manera más uniforme las diferentes zonas del atrio y facilitando la evacuación del calor acumulado.

Control y automatización de la ventilación en atrios

Uno de los aspectos que puede mejorar significativamente el funcionamiento de una estrategia bioclimática es adaptar los equipos a las condiciones reales del edificio.

La ventilación no tiene por qué funcionar siempre con los mismos parámetros. La información procedente de sondas y sistemas de gestión puede utilizarse para ajustar el funcionamiento según variables como la temperatura interior y exterior, horario de ocupación y la estacionalidad.

Además, cuando el edificio dispone de un sistema de gestión centralizada con control inteligente, los ventiladores pueden integrarse dentro de una estrategia conjunta de climatización y movimiento de aire. Esto permite plantear diferentes modos de funcionamiento para invierno, verano o periodos intermedios, evitando utilizar los equipos de la misma manera independientemente de las condiciones existentes.

Diseñar el atrio como parte del sistema energético del edificio

En la eficiencia energética para edificios, un atrio puede ser clave, pero su rendimiento dependerá en buena medida de que su comportamiento térmico se estudie desde las primeras fases del proyecto. También es importante valorar cómo interactuará el atrio con los espacios adyacentes y con los sistemas mecánicos del edificio.

Esta visión está adquiriendo cada vez más importancia en el diseño arquitectónico. Un ejemplo reciente es la evolución de la regulación de patios y patios de luces de Barcelona, que busca facilitar espacios interiores de mayores dimensiones y mejorar aspectos como la iluminación y la ventilación natural de las viviendas.

La regulación contempla también la posibilidad de incorporar atrios bioclimáticos capaces de aprovechar fenómenos naturales para contribuir al comportamiento térmico del edificio. Aunque se trata de una iniciativa local, ejemplifica una tendencia aplicable a numerosos mercados: integrar las condiciones ambientales en el diseño desde el inicio, en lugar de resolver todas las necesidades posteriormente mediante climatización mecánica.

Aplicación de la ventilación bioclimática en proyectos reales

La integración de atrios bioclimáticos y sistemas de movimiento de aire puede aplicarse en tipologías de edificios muy diferentes, desde grandes equipamientos públicos hasta proyectos residenciales.

Los siguientes proyectos muestran cómo estas estrategias pueden adaptarse a necesidades, escalas y usos distintos manteniendo un mismo objetivo: mejorar la gestión del aire y el confort térmico del edificio.

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Vivienda colectiva: proyectos con Calaf Constructora

Estas soluciones también pueden aplicarse en proyectos residenciales. En Magnovent hemos participado recientemente en edificios de vivienda de protección oficial en Barcelona en colaboración con Calaf Constructora, incorporando sistemas de movimiento de aire en espacios interiores de gran volumen.

Ciudad de la Justicia de Valencia: gestión de grandes volúmenes

La Ciudad de la Justicia de Valencia es un ejemplo de edificio de gran altura donde la gestión del aire resulta especialmente relevante. En este proyecto realizado en 2025, desde Magnovent instalamos 8 ventiladores HVLS a 30 metros de altura, con equipos de 7,30 metros de diámetro, para favorecer la circulación del aire en un espacio de gran volumen.

La instalación muestra cómo los sistemas HVLS pueden integrarse en grandes atrios y espacios institucionales para mejorar la distribución del aire y complementar las estrategias de climatización del edificio.

Estos dos ejemplos muestran cómo las estrategias de ventilación y movimiento de aire en atrios bioclimáticos pueden adaptarse a tipologías, escalas y usos muy diferentes, desde grandes edificios públicos hasta vivienda colectiva.

Soluciones para atrios bioclimáticos con Magnovent

En Magnovent analizamos cada proyecto para definir la solución de movimiento de aire más adecuada para cada atrio, teniendo en cuenta su geometría, altura, uso, instalaciones existentes y comportamiento térmico.

Si estás diseñando un nuevo atrio bioclimático o quieres mejorar el funcionamiento de uno existente, ponte en contacto con nuestro equipo y estudiaremos contigo la solución más adecuada para tu proyecto.

Preguntas frecuentes sobre ventilación bioclimática y ventiladores HVLS

It is a multi-storey interior space designed to contribute to the building’s environmental performance through strategies such as natural lighting, solar heat gain, ventilation or the creation of an intermediate thermal zone.

Una gran superficie acristalada puede incrementar las ganancias solares y favorecer la acumulación de calor bajo la cubierta, especialmente durante los meses cálidos. Si la ventilación disponible no es suficiente, también puede aumentar la carga térmica de los espacios que rodean el atrio.

No. Ambas estrategias pueden complementarse. La ventilación natural depende del diseño del edificio y de las condiciones exteriores, mientras que los ventiladores permiten controlar el movimiento del aire cuando estas condiciones no generan por sí solas el comportamiento deseado.

Sí. El movimiento de aire generado sobre los ocupantes favorece la evaporación del sudor y puede mejorar la sensación térmica. También puede ayudar a reducir zonas de estancamiento y complementar estrategias de ventilación natural cuando la configuración del edificio lo permite.

Sí, siempre que sea posible. Incorporarlos desde la fase de proyecto facilita el estudio de anclajes, alturas, instalaciones, obstáculos y flujos de aire. Sin embargo, también pueden estudiarse soluciones para edificios ya construidos y proyectos de rehabilitación.

Los ventiladores HVLS pueden integrarse tanto a nivel arquitectónico como técnico. En atrios donde el diseño tiene un peso importante, pueden estudiarse diferentes configuraciones y acabados para adaptar visualmente los equipos al espacio.

Además, en función de la instalación, pueden trabajar conjuntamente con los sistemas HVAC y con los sistemas de gestión del edificio para adaptar su funcionamiento a las condiciones térmicas, los horarios de ocupación o los diferentes modos estacionales.

No existe una configuración estándar. Deben analizarse el volumen, la altura, la geometría, la superficie acristalada, las aperturas, las condiciones climáticas, la ocupación y las instalaciones existentes antes de determinar el número, tamaño, posición y estrategia de funcionamiento de los equipos.

Ponte en contacto con nuestro equipo, cuéntanos tu proyecto y estudiaremos la solución de ventilación más adecuada para tu edificio.