Con el verano oficialmente a nuestras espaldas, miramos ya hacía los próximos fríos y húmedos meses de invierno.

Para afrontarlos de la mejor manera en nuestro puesto de trabajo, debemos disponer de un sistema de calefacción que aumente nuestro bienestar en general y mejore el confort térmico en particular.

Así pues, conseguir la temperatura idónea, tanto para los usuarios como para mantener en buen estado el equipamiento que se encuentra en el interior de los edificios, no es una tarea sencilla y, todavía es más complicada si hablamos de climatizar durante los meses más fríos instalaciones como centros logísticos y de almacenaje, debido a las características del propio edificio: techo altos con grandes espacios.

Para ello, desde Magnovent recomendamos la utilización de la calefacción radiante a través de nuestros radiadores por infrarrojos de alta intensidad. Pero en primer lugar, antes de descubrir las ventajas de la calefacción radiante explicaremos qué es y cómo funciona.

¿Qué es y cómo funciona la calefacción radiante?

La calefacción radiante es un sistema de climatización que se encarga de transmitir el calor directamente a las personas, objetos o superficies en lugar de calentar el aire del ambiente como hacen otros sistemas de climatización. De esta forma, se consigue un calor uniforme y con mayor confort, convirtiendo a este tipo de calefacción en la solución ideal para espacios de grandes dimensiones y techos altos.

El calor se transmite mediante la radiación a través de radiadores específicos como la calefacción radiante por infrarrojos o mediante tuberías de agua caliente que se instalan bajo el suelo, en paredes o techos.

  • Calefacción por infrarrojos: los infrarrojos emiten ondas de calor que calientan los objetos y superficies de alrededor para mantener una temperatura constante sin necesidad de calentar el aire del ambiente.
  • Calefacción por suelo radiante: mediante tuberías que circulan con agua caliente (entre 30 y 50 grados), calientan el suelo y a su vez irradian calor de forma ascendente y homogénea.
  • Paneles radiantes: estos paneles se instalan en techos o paredes empleando electricidad o agua caliente y distribuyen el calor en todo el espacio.

Principales ventajas de la calefacción radiante

Este sistema de calefacción es una gran solución de nuestro catálogo. Por ello desde Magnovent, te detallamos las diferentes ventajas de la calefacción radiante industrial al usar un radiador KMI para grandes centros logísticos y de almacenaje:

  • Sistema descentralizado: se puede encender por secciones, lo que posibilita elegir las zonas en las que se desea utilizar la calefacción, evitando así el uso de calefacción innecesaria.
  • Gestión eficiente del calor: tanto para las personas como para los equipos.
  • La calefacción radiante es energéticamente eficiente y sostenible: distribuye de forma precisa el calor sin pérdida de energía, consiguiendo ahorrar hasta el 60%.
  • Evita la corrosión en ambientes húmedos.
  • Se adaptan a tus necesidades.
  • Fácil instalación y mantenimiento.

Cabe destacar que, para evitar posibles pérdidas de calor, puede complementarse con nuestros ventiladores HVLS. Estos no solo ayudarán a limpiar el aire, sino que también lo repartirán de forma uniforme para impedir que se concentre en la parte superior de la instalación. Esta combinación de tecnología, potencia aún más las diferentes ventajas de la calefacción radiante, ofreciendo el equilibrio perfecto entre ambiente térmico y confortable.

A la hora de elegir qué sistema de calefacción es óptimo para tu instalación, debes tener en cuenta no sólo los costes de inversión inicial, sino los que a medio y largo plazo supondrán mayores ahorros para la empresa y al mismo tiempo sean más respetuosos con el medio ambiente.
La calefacción radiante, combinada con ventiladores HVLS, ofrece la mejor solución integral para maximizar el confort y minimizar el consumo energético.